3 may. 2011

Posted Publicado por José R. González en , , , Comments 1 comentario

Nuestro pintor más universal, Luis de Morales, parece estar de moda últimamente a juzgar por las diversas noticias sobre su obra y figura acontecidas recientemente. Por un lado, la magnífica revista de arte y coleccionismo ARS Magazine le dedicó un estudio en su pasado número 9 -correspondiente a enero-marzo de 2011- bajo el sugestivo título "El enigma de las sargas en Luis de Morales". El trabajo está firmado por Adelina Illán y Rafael Romero y se adentra en el estudio de esta técnica usada por el pintor, consistente en aplicar directamente la pintura sobre el lienzo o tabla sin tratarlos previamente.

Además, el pasado mes de abril pudimos disfrutar en el Museo de Bellas Artes de Badajoz de la exposición "Adquisiciones, donaciones y depósitos 2009-2010", en la que se incluía como pieza más destacada un Ecce Homo del maestro extremeño, adquirido por la pinacoteca recientemente. Esta obra se une a la Piedad de Morales que forma parte de la colección del museo desde hace más de dos décadas. Son ambas obras de gran dramatismo, calidad técnica notable pero aparentemente lejanas de las mejores obras del pintor y sorprendentemente no incluidas por uno de sus principales estudiosos -el historiador Carmelo Solís Rodríguez- en la monumental monografía que Caja de Badajoz publicó sobre Luis de Morales en 1999.

La que sí es una obra de primer orden surgida de los pinceles de Morales es un Cristo con la cruz a cuestas que será subastado en Fernando Durán los próximos días 10 y 11 de mayo. Este Nazareno, recogido en el catálogo realizado por Carmelo Solís, formó parte de la colección de D. Buenaventura Grasses junto a otras dos obras de nuestro pintor (un Calvario y una Resurrección) y figuró en la exposición antológica de Luis de Morales que el Museo del Prado mostró en 1917. Solís la data en torno a 1565 y la relaciona estrechamente con una tabla similar del pintor badajocense custodiada en el Convento de las Clarisas de Montijo y con las del Colegio del Patriarca de Valencia y la Colegiata de Osuna.

La casa Fernando Durán la saca a subasta partiendo de 175.000 euros, precio acorde a la categoría de la obra y a su procedencia clara, y mucho menor al alcanzado en julio de 2010 en la sala Christie's del Reino Unido por una inédita Virgen con el Niño de nuestro pintor (319.000 euros). Tanto la casa de subastas madrileña como la británica han vendido otras obras de Morales en los últimos años por cantidades que nos dan una idea de la elevada cotización del pintor: 100.000 euros por una Piedad en Fernando Durán en 2009 y 706.000 euros por otro Ecce Homo en Christie's en 2000.

Estos precios desorbitados por las obras del maestro badajocense me traen a la memoria las declaraciones realizadas por parte de un miembro del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Badajoz hace algunos años a raíz de las obras de restauración llevadas a cabo en la llamada "Casa de Luis de Morales" -desde 2003, Museo de la Ciudad- en pleno casco antiguo. A la propuesta de ubicar en la supuesta casa del pintor del Renacimiento un museo con obras de su autoría rechazaba la idea alegando falta de medios económicos por parte del Ayuntamiento para adquirir obras del pintor.     

Actualmente, la ciudad posee -además de las dos citadas del Bellas Artes- otras cinco tablas de Luis de Morales en el Museo Catedralicio. Pero tan insigne pintor debería contar, a mi modo de ver, con un museo propio en la que se estima su casa o quizá, con un par de salas exclusivas en el Museo de Bellas Artes. Salas y obras que vendrían a compensar, además, la desigual cantidad del llamado "fondo antiguo" del museo con respecto a las colecciones de pintura más moderna.

La cuestión es, ¿puede Badajoz, realmente, aspirar a tener un gran número de obras de Luis de Morales? Pregunta de difícil respuesta si nos basamos en la nula disposición mostrada por parte del Ayuntamiento o en la no muy definida política de adquisiciones del Museo de Bellas Artes. Ambas administraciones bien podrían firmar un consorcio que destinara fondos a traer obras del pintor a la ciudad, y convertir a Badajoz en punto indispensable para conocer su figura y legado artístico.

Igualmente existe la fórmula del depósito, que permitiría mostrar actualmente -en el Bellas Artes por ser el lugar más idóneo y preparado- tablas que se encuentran repartidas por la región en colecciones particulares y conventos con nulas condiciones para la conservación de objetos artísticos. Precisamente dos obras espectaculares de nuestro pintor, una Virgen de la Rueca y un Ecce Homo, depositadas por un particular en el Museo del Prado desde hacía más de una década, han sido adquiridas recientemente por la pinacoteca madrileña para completar su colección de Luis de Morales. Algo similar podría ocurrir en Badajoz si se siguiese esta línea. Pero para eso hace falta un esfuerzo que probablemente nadie quiera asumir.

1 comentario :

  1. Una pena que un pintor tan destacado en Badajoz no tenga su propio espacio. Porque ¿que mejor sitio para conocer al pintor que su ciudad natal? Por lo menos te ayudaria a acercarte mas al pintor.
    Un saludo

    ResponderEliminar