19 jun. 2011

Posted Publicado por José R. González en , , Comments 3 comentarios

Otro edificio singular bastante destacado del casco histórico badajocense es la casi desconocida casa de la calle Virgen de la Soledad 18. Como es habitual en la mayor parte de los ejemplos de edificaciones decimonónicas y de la primera mitad del siglo XX en Badajoz, se trata de una obra de estilo ecléctico, pues en ella se dan cita referencias al regionalismo andaluz, al modernismo y al historicismo.

Este inmueble es una antigua vivienda unifamiliar de principios del siglo XX con fachada de apenas 5 metros y dos alturas, que no puede apreciarse como merece dada la estrechez de la calle. Actualmente se encuentra deshabitada, lo cual está provocando en la edificación un serio deterioro, como evidencian los pequeños desprendimientos.

La puerta de entrada a la vivienda se encuentra en la parte izquierda de la fachada y se formaliza mediante un arco de medio punto con rosca de ladrillo visto en color rojo. Sobre la clave del arco encontramos la antigua numeración del inmueble, el 20 y no el 18 actual. En el lado derecho encontramos un arco similar, aunque de mayores dimensiones y algo más rebajado, correspondiente al antiguo local comercial. Bajo ambos arcos, y recorriendo la fachada, luce una cenefa de azulejería cerámica con motivos vegetales en tonos amarillo y azul.

En la primera planta encontramos un balcón corrido con rejería, que se apoya en ménsulas de ladrillo visto. Los dos huecos de las puertas de acceso aparecen enmarcados por columnas del mismo tipo de ladrillo visto con capiteles de motivos vegetales. Estas columnas se coronan con dos arcos carpaneles de color rojo sobre los que descansa un pequeño tejaroz.



La fachada del inmueble queda rematada por un pequeño antepecho que forma un semicírculo en su parte central y que está decorado con mosaicos cerámicos cuyas piezas parecen formar un círculo que podría corresponder a un antiguo reloj de sol. En el lado izquierdo de la cornisa se aprecia además un jarrón decorado con el mismo mosaico cerámico que tendría, sin duda alguna, una copia similar en el lado derecho –lamentablemente hoy perdida-.

Si bien el uso del ladrillo visto y la azulejería nos remiten al regionalismo andaluz –que tiene otros ejemplos destacados en la ciudad como el edificio La Giralda o la Casa Álvarez-Buiza- el antepecho con mosaicos nos evoca obras modernistas del genial arquitecto Antonio Gaudí, como el Parque Güell de Barcelona.

Como he mencionado el estado del edificio es precario, habiéndose producido desprendimientos de material del balcón, columnas y cornisa. También se aprecian grietas que recorren la fachada. Desde aquí hago un llamamiento al Ayuntamiento de Badajoz para que no deje que este edificio singular se venga abajo, como ha ocurrido con otros de la zona. 


Bibliografía:
·Catálogo de elementos de interés histórico artístico y ambiental de la ciudad de Badajoz. Arquitecto Director: Julián Prieto. 2003

3 comentarios :

  1. Muchas gracias por la información y por la iniciativa.
    Lo que le da personalidad a una ciudad es su Casco Histórico.

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  2. ESA CASA ESTA RESTAURADA Y SU FACHADA TOTALMENTE RECUPERADA DESDE HACE DOS AÑOS

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  3. Gracias por el dato, ten en cuenta que esta entrada fue publicada en 2011. Un saludo

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