18 jul. 2011

Posted Publicado por José R. González en , , Comments Sin comentarios

Hoy seguimos nuestro repaso a las casas señoriales de Badajoz con un pequeño y bello ejemplo de arquitectura modernista de principios del siglo XX en plena Plaza de la Soledad. Se trata del inmueble número 13, un edificio que pasa bastante desapercibido por encontrarse en la acera contraria a Las tres campanas, la Ermita de la Soledad y los antiguos almacenes La Giralda, que se llevan casi todas las miradas.

Estamos ante una edificación plurifamiliar de tan solo 7 metros de fachada con 4 plantas. La fachada podría dividirse en dos partes, puesto que existe un cuerpo volado sobre la puerta de acceso en forma de mirador, bien diferenciado del resto.

La puerta es un sencillo pero bellísimo ejemplar modernista en el que destacan la sinuosidad del diseño dado a la madera y unos pequeños huecos para la entrada de luz en su parte superior decorados con rejería de inspiración floral. Sobre ésta se desarrollan unas recargadísimas molduras con motivos de temática igualmente vegetal y en las que destacan, sobre todo, dos querubines que sirven de ménsulas al mirador superior.

La fachada sigue un diseño similar en el primer y segundo piso, presentando ambos un balcón corrido con rejería en la que destaca el uso de la curva y dos huecos de acceso en cada planta. Sin embargo se diferencian en las molduras que decoran la parte superior de cada puerta: en la primera planta aparecen nuevamente angelotes y motivos vegetales mientras que los huecos de la segunda aparecen rodeados por motivos geométricos menos recargados.



La tercera planta no presenta balcón pero sí dos ventanas en los mismos lugares que las puertas de los pisos inferiores, por lo que no rompe la unidad del conjunto. Están separadas por pilastras y decoradas con motivos geométricos parecidos a los del piso inmediatamente inferior, si bien presentan una decoración más sencilla. Cabe destacar, sin embargo, ciertas diferencias más notables con respecto a las plantas inferiores, como el diseño de la reja del mirador de este piso, que nada tiene que ver con el del balcón de los inferiores.



Este hecho, sumado a la gruesa moldura rectilínea que separa la segunda planta de esta tercera, podría hablarnos de una antigua cornisa y no de una simple diferenciación entre plantas, por lo que podría tratarse de una ampliación posterior del inmueble.

La fachada queda rematada por una balaustrada similar a las del mirador en los primeros pisos, dando mayor unidad al inmueble, pese a las diferencias de cada planta. Es destacable también el diseño de la carpintería de madera de todas las puertas, de líneas curvas y gusto plenamente modernista. El inmueble presenta un buen estado de conservación salvo en la planta baja, que ha sido muy alterada por su uso para local comercial.

Este pequeño edificio forma parte, en mi opinión, de una de las zonas más valiosas y con más solera del casco antiguo de Badajoz. La práctica totalidad de la Plaza de la Soledad está formada por edificios de principios del siglo XX entre los que encontramos verdaderas joyas del regionalismo, modernismo y eclecticismo: Casa Álvarez, Las tres campanas, La Giralda, Ermita de la Soledad, Antiguo Banco de España… ¡Un espacio único en Badajoz que merece la pena conservar!



Bibliografía:
·Guía artística de la ciudad de Badajoz. Carmen Araya y Fernando Rubio. Diputación Provincial de Badajoz. 2003
·Catálogo de elementos de interés histórico artístico y ambiental de la ciudad de Badajoz. Tomo 3. Arquitecto Director: Julián Prieto. 2003

0 comentarios :

Publicar un comentario