15 mar. 2014

Posted Publicado por José Ramón González en , , Comments Sin comentarios

Ya lo hemos comentado en otras ocasiones, el casco antiguo de Badajoz necesita un proyecto de rehabilitación global que entre de lleno en los problemas sociales y urbanísticos de la zona. La política de actuaciones actual tan sólo se limita a poner parches aquí y allá, en muchos casos con decisiones urbanísticas descabelladas, y en otros con pequeñas restauraciones que concluyen y se dejan a su suerte -como la casi abandonada Ermita de Pajaritos o el claustro de San Agustín-.

Tal estado de abandono hace preguntarse si no existirán intereses ocultos en dejar que muchas zonas del barrio histórico se vengan literalmente abajo para facilitar la especulación y que las constructoras de siempre edifiquen nuevos bloques que, evidentemente, no tendrán en cuenta la tipología de las casas del entorno y desentonarán de forma notable.  

Y mientras las autoridades municipales se regocijan con rehabilitaciones destructoras de la memoria histórica de los monumentos como la del Fuerte de San Cristóbal, continúan los derrumbes a lo largo y ancho del casco antiguo. Unas veces por culpa de la climatología y otras a golpe de máquina. Por no hablar de la inmensa cantidad de viviendas abandonadas y tapiadas, que ofrecen una imagen pésima al visitante y deberían sonrojarnos a los badajocenses. En las fotografías, estado de varias casas en las calles Moreno Zancudo y El Brocense. De auténtica pena.

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